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Información General

Colombia no es uno de los productores principales de energía en el mundo, aún así produce mucho más que sus necesidades. La diferencia entre su producción energética y consumo ha sido sobre todo debido a sus exportaciones de aceite y  carbón. La demanda de Colombia de energía ha estado aumentando en la última década y se espera que crezca en un promedio de 3.5% por año hasta el 2020.

Colombia ha confiado por mucho tiempo en una abundante dotación de hidroelectricidad, combustibles fósiles, aceite, carbón, y gas para resolver necesidades energéticas domésticas tan bien como contribuir substancialmente a la balanza comercial en mercados internacionales. La situación está a punto de cambiar con la pérdida anunciada de autosuficiencia en aceite pronosticada para el 2010-2011 y dificultades similares en reservas que se amplían del gas natural y de su red de distribución.

Así mismo, el potencial para la hidroelectricidad, la fuente Colombiana de energía más grande para la generación de poder en el país, hace frente a dificultades en capacidad de aumento. Estos desafíos incluyen la extensión ambiental y los costos sociales asociados a proyectos grandes y a los posibles impactos del cambio y de la variabilidad del clima (aumentos drásticos en la temperatura superficial en los Andes, cambios en patrones de la precipitación, y aumentos en la intensidad y frecuencia de las señales de oscilación de El Niño que conducen períodos prolongados de sequía). Por otra parte, el país está bien dotado con viento y energía solar, recursos que tienen que participar de un modo significativo en la mezcla de la energía de la nación.

La optimización del futuro de la energía de la nación requiere una revisión de varias alternativas competentes. Entre otras opciones, el país podría i) aumentar su producción de la hidroelectricidad, con los márgenes de seguridad adicionales hacer frente a consideraciones del clima, ii) aumentar su uso del carbón para la generación doméstica de energía y combustibles sintéticos, iii) aumentar su confianza en fuentes de energía renovables no convencionales y biomasa para la fabricación de combustibles líquidos, o iv) una combinación de alguno o todos los anteriores.

Colombia también ha sido uno de los primeros en el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (Clean Development Mechanism - CDM), bajo el cual se han promovido tanto su primera facilidad de energía eólica (Jepírachi) como el primer proyecto a filo de agua (Amoyá).